Pack limpieza Ayurveda

Nuevo producto

Pack cuidado de la higiene según criterios Ayurvédicos. Se compone de una lota de plástico, un raspador lingual y 100 gr de sal Rosa del Himalaya.

6 artículos

15,00 € con IVA

TARJETAS DE PAGO
TARJETAS DE PAGO

Según el Ayurveda, debemos adoptar una rutina diaria basada en una higiene personal exhaustiva pero sencilla, la cual nos ayudará a prevenir futuras enfermedades. 

La higiene bucal es en lo primero que debemos insistir, nada más levantarnos y después de la primera evacuación del día. Dentro de este espacio que conecta el mundo exterior con el interior, la lengua es el órgano al que debemos centrar mayor atención. Seguro que no es la primera vez que te encuentras con una capa de cierto grosor y de un color como blanquecino, grisáceo o incluso amarillo que recubre este órgano... Es el resultado de todas las toxinas de las que tu cuerpo se quiere librar, por haber estado haciendo una tarea de limpieza toda la noche. 

Para no tirar al traste todo el trabajo que ha hecho nuestro cuerpo, es necesario eliminar esa capa antes de que nos dé por empezar a ingerir algo o empezar a movernos con más ímpetu. 

Lo más eficaz es usar un raspador de cobre, tanto por su forma anatómica (delgada, plana y en forma de U) como por sus propiedades bactericidas, reconocidas desde antaño. Deslizar el raspador de una manera suave empezando desde la parte más profunda de nuestra lengua hasta la punta y repetir esta operación las veces que haga falta para eliminar por completo esa capa. 

Para finalizar la limpieza de esta zona podemos hacer un enjuague de unos 2 minutos tomando una cucharada sopera de aceite de sésamo o de coco.

La limpieza nasal diaria es también muy importante porque a través de la nariz se filtran miles de litros de aire que llevan partículas adheridas, contaminantes así como microorganismos. La respiración es un acto vital involuntario que a veces se ve limitado por acumulación de mucosidades y otras impurezas. Si queremos que nuestro "prana" o flujo de energía entre con más fuerza a través de este sentido, debemos practicar diariamente una limpieza nasal con tres elementos importantes: agua tibia, sal y una jarra o lota nasal.

Para ello, llenaremos la lota con agua a temperatura corporal en la que hayamos añadido y disuelto una cucharadita de sal (preferentemente sal Rosa del Himalaya). El proceso es muy sencillo y se basa en introducir la punta de la lota en una de las fosas nasales e inclinar la cabeza hacia delante hasta que el flujo del agua salga por la otra fosa. Mantener en esa postura hasta que hayamos vaciado la mitad de la lota y luego cambiar a la otra fosa nasal.

El proceso no debe durar más de  5 minutos y se puede repetir una segunda vez si estamos pasando por un proceso de constipado con abundante mucosidad. Las personas que sufren de hemorragia nasal deben evitar hacerlo.

Una vez finalizado, secaremos bien las fosas nasales inclinando la cabeza hacia delante y soplando el aire por vía nasal. Ayudaremos a la lubricación de esta zona, si hacemos un pequeño masaje con uno de nuestros dedos  por la cara interior de la fosa nasal, previamente untado con unas gotas de aceite de sésamo o ghee licuado.

Productos relacionados

Noticiasinteresantes

Inicio