Os quiero contar la historia de mi relación personal, afectiva, con Nepal…

Hace ya más de 20 años que, afortunadamente, tuve ocasión de viajar a los  Himalayas formando parte de la primera expedición gallega que pretendía alcanzar la cumbre del monte Everest, la cima más alta del planeta. 

A partir de esta primera toma de contacto los viajes habrían de repetirse, prácticamente cada año, durante los cuales tuve ocasión de visitar  gran parte del país nepalí, desde las zonas más bajas como el Teräi, a las más altas como el Everest, Annapurna …. , y conocer enclaves interesantísimos desde todos los puntos de vista (cultural, paisajístico, artístico, etnográfico,…) como Phokara, el reino perdido de Mustang, el trecking del Annapurna, Namche Bazar, Thame Og … y, por supuesto, el valle de Katmandú, tan rico en manifestaciones artísticas (entre las que destaca el singular arte newari) y religiosas, de las que disfrutaremos en centros tan renombrados como, Bagdaon, Patán, el propio Kathmandu, Pashupatinath…

Hemos disfrutado, y seguiremos disfrutando muchísimo, de que lo que este país nos ofrece tan generosamente. Por ello nos duele que la delicada situación de Nepal, situado al pie de la cadena Himalaya, sometido a la extraordinariamente presión de la placa indoasiática que desestabiliza la región, afectando muy negativamente a sus gentes y a su rico patrimonio (curiosamente declarado  “patrimonio del a humanidad”, a pesar de lo cual carece de ayudas para su mantenimiento, y a pesar también de tratarse de uno de los países más pobres del mundo). Como consecuencia de esta presión la cadena Himalaya está ascendiendo, dando lugar a una de las zonas geológicamente más inestables del mundo, desgraciadamente puesta de manifiesto en el terremoto que lo azotó en abril de 2015, con numerosas réplicas posteriores.

Pero pasados los primeros momentos, ¿quién habla ahora de Nepal?

Durante estos años, y a través de los numerosos viajes, he constatado la extraordinaria amabilidad del pueblo nepalí, y he tenido ocasiones personales para comprobar su hospitalidad, su generosidad,… a pesar de las durísimas condiciones de vida que este pequeño pueblo tiene que soportar.

Como profesional del audiovisual cada vez que he viajado a Nepal lo hice portando una cámara de vídeo y aprovechado para grabar diversos aspectos de la vida nepalí, tanto culturales, como religiosos, artísticos, paisajísticos etc. De esta manera, ajeno a la destrucción que asolaría el país, he podido ir acumulando la evolución  que con el paso de los años han sufrido muchos de los aspectos anteriormente citados. Así por ejemplo, he cruzado ríos suspendido de una tirolina que, hoy en día, han sido sustituidos por importantes puentes metálicos, lo que supone un avance importante en el desarrollo de este pueblo, he visto cómo se comenzaba a construir una casa y como se acababa, o asistir a las más importantes fiestas religiosas como el Mani Rindú, o ser testigo de excepción de intimas ceremonias familiares que, habitualmente, no son accesibles a los occidentales.

Nepal, es uno de los países con menor renta per cápita del mundo, y para avanzar ha necesitado reciclar numerosísimos desechos y lo han hecho con imaginación, con absoluta convicción, creando extraordinarias obras de arte. Como ejemplo para nuestro mundo despilfarrador he podido grabar como papeles sucios y trapos retirados de un vertedero se transformaban en auténticas obras de arte que podrían ser exhibidas, y vendidas a precio elevado, en cualquier escaparate del mundo occidental, o en una galería de arte. Los nepalíes nos proporcionan innumerables muestras de una gran sensibilidad artística.

¿Por qué os cuento esto?

Fruto de mis numerosos viajes,  dispongo de más de 500 horas de grabación, que he dejado dormir la espera de que algún día tuviera tiempo para organizar este material y crear una serie documental que, sin duda, resultaría sumamente interesante y educativa.

Creo que ha llegado el momento de sacar a la luz este valioso material.

Tras los desafortunados episodios de abril de 2015 me he puesto en contacto con mis amigos nepalíes para ayudarles en la medida de mis posibilidades. Pero siguiendo su consejo aplacé mi viaje, pues podría más bien ser un estorbo y una preocupación para ellos. Era el momento de los especialistas: ejército, bomberos, grandes ONG. Ahora creo que ha llegado el momento de aportar un granito de arena a la reconstrucción de ese maravilloso país en el que he vivido tantos y tantos momentos inolvidables, algunos compartidos con amigos que, lamentablemente, ya no están entre nosotros, pero que nos dejaron su impronta para siempre

Ha llegado la hora de seleccionar esas interesantes imágenes para darles vida y compartirlas con el mundo. Por este motivo voy a realizar el montaje de un documental de una hora y media de los momentos únicos e irrepetibles de mi experiencia en Nepal, y que recojan algunos de los valores irrepetibles de su cultura, para contribuir a la financiación de otro, y más importante, nuevo proyecto con el que pretendemos colaborar en la reconstrucción de un pequeño enclave de la alta montaña, incluida la gestión de un conjunto de huertas.

Pretendemos configurar un grupo de voluntarios para desplazarnos a Nepal para colaborar en la restauración de un enclave en la zona más afectada, tanto en lo que se refiere a viviendas, como a huertas, traída de aguas, fosas sépticas,….

¿Cuáles son las necesidades para este proyecto?

Básicamente económicas para realizar el trabajo audiovisual, que queremos ofrecer en varios idiomas, y que será la base para recaudar fondos para el trabajo de campo, in situ, para lo que necesitaremos desplazar a Nepal un equipo de unas 20 personas durante varias semanas.

¿Quieres ayudarnos?

Es muy fácil y hay varias maneras de ser solidarios:

Comprando en nuestra tienda online (www.namaskar.es), ya que el 5% del importe irá destinado a financiar económicamente este proyecto.

Difundiendo este proyecto entre las personas de tu círculo.

Apuntándote como voluntario para venir con nosotros a Nepal,

Y lo que es más importante, adquiriendo un ejemplar del documental, y colaborando en su venta entre amigos y conocidos, para recaudar fondos para su realización y para el desplazamiento a Nepal, compra de materiales, manutención de personal, …

Comparte salud y ayuda en proyectos como este…

Fdo: Enrique Banet


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